Hoy he salido a la hora de comer de la oficina, y al ir a cruzar el semáforo de mitad de la Gran Vía me he encontrado con un hombre vestido de cabrero. Pantalón de pana, camisa a cuadros, palo en mano, boina y cara de gañán…

El caso es que el buen hombre se afanaba en ordenar a los viandantes que transitaban ese semáforo como si de ganado ovino se tratase. Además usaba, en un tono nada discreto, frases como (hay que poner voz de gañán para que quede más realista): “darse prisa que tengo que jugá la partiiiiiiiida” y “ten cudiao que te se va a llevar la pierna!!”.
El miedo me consumía. ¿Y si ha habido una invasión de gañanes?, ¿y si se instaura una dictadura rural en Madrid?, ¿y si la boina se convierte en obligatoria incluso en verano?. Sudores fríos recorrían mi espalda y el temblor de manos me hacía inútil hasta para robar una pandereta.
Al final de ese semáforo me esperaba un chaval con cara de panfilote al lado de una vaca de cartón. El chaval extendió un papel que yo pensaba que sería la cartilla de racionamiento de la nueva dictadura rural, pero no… en el folio (por cierto, 2 DIN A3 grapados, vaya gasto innecesario) venía una web bastante interesante:
Movimiento contra la realidad

Atención a sus postulados porque merecen la pena:
Nuestra lucha no es únicamente contra la realidad. Luchamos contra la rutina y la inercia, contra la fealdad que nace de la falta de imaginación.
Está en nuestra mano transformar todo lo que nos rodea, transgredir las normas, crear.
Somos los hombres y mujeres que muerden a los perros, las palomas que disparan sobre las escopetas.
Salid a la calle porque estamos convocando manifestaciones de imaginación por toda la ciudad. Tenemos las armas y tenemos la capacidad. Únete al Movimiento Contra la Realidad, elige tu objetivo y transfórmalo en algo bello.
No construyamos una nueva realidad, ¡creemos infinitas!
En fin, que estéis atentos, que en cualquier momento, un miembro de este movimiento puede aparecer a vuestro lado en forma de cabrero o de mendigo en el metro que os da dinero (lo del mendigo lo dicen en la web, no me lo invento yo).
Ah, y antes de llevarme desagradables sorpresas, fijo que todo esto es una campaña de marketing viral con alguna gran compañía detrás, pero vamos, no deja de ser original y divertido. Disfrutadlo!!!.