Con este título tan contundente los de FHM hacen un repaso de todos aquellos (¿infelices?) que murieron meneándosela. Son 10 las historietas y yo sus las resumo en 5:
- Alfombra mágica y mortal.
Al no aparecer un tipo por su curro, fueron a buscarle a su piso y apareció su cadáver envuelto en 14 sábanas. Tras quitarle dos pares de leotardos, un par de calzones largos y un chaleco, surgió la verga del difunto (con el semen de rigor) envuelta en una bolsa de plástico. Por lo visto, la víctima se había envuelto en sábanas y las había fijado con cinta adhesiva. Lo malo es que el invento acabó por estrecharle el diafragma y esto lo mató.

- Cortar los males de raíz.
Una pobre madre se encontró con su retoño desmayado en un sofá y con los pantalones mojados de orina. Cuando le examinaron en el hospital local, los médicos descubrieron que el chaval tenía el escroto ya gangrenado, del tamaño aproximado de un melón y con la orina escapándosele por el tejido podrido de la base de la polla. Una radiografía mostró que el paciente tenía un cilindro de metal de 10,5 cm alojado ahí dentro y este hallazgo obligó a los médicos a realizar una amputación inmediata de su pene y escroto. (Nota del autor del blog: parece que este pobre desgraciado no murió, aunque si le dieran a elegir…)

- Un plan muy brillante.
En su estudio sobre la estimulación autoerótica, el Dr. Putzmann describió la muerte de un aprendiz de electricista de 15 años. El chico se montó una complicada instalación con la que conectó unos polos eléctricos a una cucharilla de té (que se metió por el ano) y a un cable de aluminio (con el que se envolvió el pene) y conectado a la vez a una pequeña bombilla que tenía en la boca. Muy ingenioso, pero muy estúpido al mismo tiempo.

- Plástico fantástico.
Una mañana, un guardia de seguridad hacía su ronda por un almacén en la ciudad de Nueva Orleans buscando a su compañero de la noche para darle el relevo. Lo que se encontró fue un joven de 34 años envuelto en plástico de la cabeza a los pies y con un tubo de snorkel saliendo por arriba. El tío estaba en pelotas y tenía semen en la mano derecha y en el muslo. En la mano izquierda sujetaba un cuchillo que había intentado usar sin éxito para liberarse después de que el tubo de snorkel se le resbalara.

- De la mesa al cielo.
Una vecina cotilla, mosqueada porque llevaba oyendo el ruido de la aspiradora en la casa de al lado mucho rato, se pasó allí para protestar. Se encontró con su vecino tumbado sobre la mesa del comedor. El buen señor la había palmado mientras jugueteaba con la aspiradora. Lucía unas mallas en las piernas y se había metido una pata de la mesa por el ojete. La excitación fue de tal magnitud que le provocó un ataque al corazón.

Así que ya lo sabéis, zurrárosla a la antigua usanza que no conlleva demasiados riesgos…








